Pensión de viudedad.

Se supone que sólo puede haber un viudo o viuda, toda vez que en España etá prohibida y penada la bigamia. Si te has divorciado ya no tienes relación alguna con tu ex pues el matrimonio no deja de ser un contrato civil y éste se cancela con el divorcio.

Esto es, sólo puede haber un viudo o viuda que es quien estaba casado con el difunto en el momento de su fallecimiento. No puede haber viuda si el difunto está soltero o divorciado cuando fallece. Menos aún puede haber más de una viuda.

Pero en este asunto se "protege" a la pobre esposa que "sacrificó" sus mejores años para el difunto.

Hasta el año 2007 la pensión de viudedad se repartía entre las viudas en proporción a los años de matrimonio con cada una de ellas. El número de viudas no tenía más límite que el número de matrimonios del difunto. Incluso el Gobierno repartía la pensión de viudedad entre las distintas viudas del musulmán polígamo difunto.

Por eso se eternizaban los procesos judiciales dando lugar a un mayor número de años de matrimonio. A ello hay que añadir que hasta el año 2005 era obligatorio estar al menos dos años separado antes de iniciar el divorcio. Estaba clara la intención. No sólo se duplicaba el proceso judicial con los gastos consiguientes para los cónyuges (de los que se benefician abogados, procuradores, etc.) sino que el matrimonio se prolongaba artificialmente.

Resumiendo, la viuda real, la persona que estaba casada con el difunto, tenía que compartir la pensión de viudedad con la persona que, en la mayoría de los casos, había arruinado la vida del difunto. Para mayor escarnio, a la viuda real le correspondía una parte mínima de la pensión quedándose la “primera viuda” con la mayor parte de la pensión debido al mayor número de años de matrimonio, en gran medida gracias a las dilaciones injusticables en el proceso de diorcio.

En el año 2007 la crisis económica era ya galopante pese a que el gobierno negaba su existencia y empiezan los recortes de todo tipo para ahorrar dinero. Uno de estos recortes es la Ley 40-2007, de 4 de diciembre, de medidas en materias de Seguridad Social.

Según esta ley sólo las “viudas primeras” que tengan pensión compensatoria reciben la parte proporcional de la pensión de viudedad. Las que no tengan pensión compensatoria no reciben nada de la pensión de viudedad.

Las “afectadas” se organizaron y reclamaron sus “derechos” perdidos tanto en la prensa como ante los políticos. Al frente de este grupo de “viudas primeras” se encuentra Virginia Mataix quien defiende los “derechos” del colectivo. Sirva de ejemplo la carta de Virginia Mataix a Octavio Granado sobre las pensiones de viudedad y el artículo de la misma Virginia Mataix en el periódico "Levante" de 25 de julio de 2008.

Por supuesto, las "viudas primeras” ocultan datos y tergiversan la información y su historial personal con objeto de defender sus falaces argumentos.

Pese a que la ley era clara y taxativa, algunas de estas falsas viudas consiguieron que se dictasen sentencias a su favor, en lo que no puede considerarse sino actuaciones judiciales contrarias a Derecho. Esto es, prevaricacíón, pues estos jueces aplicaban su propio criterio y no la ley vigente.

Tras la campaña de presión, finalmente consiguieron que se les devolviesen sus privilegios, que no sus derechos, volviendo a llevarse el trozo más grande de un pastel al que no tienen derecho alguno, dejando a las viudas reales con las migajas.

La cabeza visible de este movimiento de “viudas expoliadas” es un caso paradigmático.

Mataix explica como fue la relación con su exmarido. Basta fijarse en la cronología de su relación. Cuando se conocieron, cuando se fueron a vivir juntos, cuando tuvieron el hijo y cuando se separaron. Por si esta cronología no fuese suficiente para sacar las pertinentes conclusiones, Mataix denunció a su marido por malos tratos pese a ser éste un icono de la igualdad entre la progresía.

La biografía de Josep Vicent Marques difiere de lo que Mataix nos cuenta.

En fin, las “viudas primeras” están convencidas de tener derecho a exprimir a sus maridos, aún cuando ya no lo sean. Y este “aprovechamiento de los recursos humanos” se extiende incluso tras la muerte del pobre esclavo. 

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Debate en el Congreso de los diputados.

http://www.congreso.es/public_oficiales/L9/CONG/DS/PL/PL_063.PDF

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